top of page

omega-3

La famosa dieta mediterránea

​

En 1948 el epidemiólogo Leland G. Allbaugh en un estudio sobre el modo de vida de los habitantes de la isla de Creta encontró una menor tasa de enfermedades cardiovasculares y cáncer, estableciendo que esto coincide con un mayor consumo de aceite de oliva y pescado y menos grasas saturadas, además de un consumo alto de hortalizas, frutas, plantas silvestres, nueces, panes fermentados, menos leche, más queso (sobre todo de cabra) y consumo moderado de vino. Por ejemplo, huevos puestos por una la gallina que comió vegetales tienen omega-3.

​

Además estos alimentos aportan sustancias protectoras como el selenio, glutatión, fitoestrógenos, folatos, antioxidantes como el resveratrol presente en el vino y polifenoles del aceite de oliva, etc. También aportan vitaminas E, C y β-carotenos.

Independientemente de los factores regionales, religiosos y culturales de aquella zona, su uso plantea una disminución en las tasas de las llamadas enfermedades de occidente.

 

En 1956, Hugh Sinclair apuntó otros padecimientos asociados con el metabolismo de los lípidos a los que denominó “enfermedades de la civilización”: cardiovasculares (hipertensión o isquemia), cáncer, diabetes y del sistema nervioso. En conclusión nuestros problemas de salud en la actualidad se derivan de que hemos modificado nuestra forma de alimentarnos, incorporando mayor cantidad de calorías a la dieta y menos gasto de éstas, más ácidos grasos trans, grasas saturadas y más ácidos grasos omega-6, frente a un menor consumo de ácidos grasos omega-3 modificando la relación ideal de 1:1 entre ambas.

Estudios de nutrición demuestran que las dietas occidentales llegan tener proporciones de hasta 30:1 (omega-6:omega-3) lo que tiene consecuencias negativas para la salud . Con solo disminuir a una razón de al menos a 5:1 beneficia a los asmáticos, de 4:1 ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares hasta en un 70%, 2:1 protege de artritis reumatoide y cáncer colorrectal. 

Recientes estudios publicados en Psychosomatic Medicine (equipo dirigido por la Dra. Janice K. Kiecolt-Glaser, de la Universidad Estatal de Ohio), hallaron que cuanto más alto era el nivel de ácidos grasos omega-6 en la sangre de los participantes en el estudio, más probabilidades tenían  de sufrir síntomas de depresión y tener altos niveles de sustancias sanguíneas inflamatorias.

Todas las membranas celulares contienen bicapas lipídicas, impermeables a las moléculas cargadas, de tal forma que para que ocurra la comunicación, entre células y compartimientos se requieren transportadores proteicos o receptores que estén embebidos en esta doble capa.

Omega-3 y la diabetes

Estudios de laboratorio con ratones muestran que la insulina que tiene el papel de comunicar su señal durante el metabolismo de la glucosa, es ineficiente cuando más del 10% de calorías de la dieta provienen de ácidos grasos saturados (omega-6), recuperándose notablemente con la ingesta de ácidos grasos omega-3.

Efectos en el sistema nervioso

Los ácidos omega-3 deben formar parte de las membranas de la célula cerebrales (neuronas), ya que influyen en una mejor permeabilidad y contribuyen en la función sináptica; su bajo contenido en las membranas de las neuronas, propicia el descenso de la transmisión de impulsos nerviosos.

Cuando nuestra alimentación no incluye omega-3 nuestro organismo emplea en su lugar omega-6 produciendo neuronas menos flexibles y con menor conductividad lo que tiene un impacto negativo en la forma en que funciona el cerebro, como las dificultades de aprendizaje y problemas de conducta en los niños.

Altas cantidades de omega-3 disminuyen la depresión e incluso grupos de niños en edad escolar aumentaron notablemente su rendimiento después de ingerir capsulas con aceite de pescado rico en omega-3.

Ensayos de Durham

En 2002 la Autoridad de Educación Local en Durham, Inglaterra, preocupada por el creciente número de niños que parecían tener bajo rendimiento debido a la incapacidad de concentrarse en una tarea por un período de tiempo prolongado, buscaba averiguar si complementar sus dietas con ácidos grasos omega-3 podría hacer una diferencia.

Docenas de escuelas y cientos de niños participaron en varios ensayos de investigación suplementando su alimentación con ácidos grasos omega-3 por medio de aceite de pescado.

Estos ensayos, dirigidos por la Dra. Madeleine Portwood, ahora se conocen como los Ensayos de Durham que han atraído la atención de los medios tanto en el Reino Unido como en el extranjero por los efectos dramáticos que el aceite de pescado tiene en el aprendizaje y el comportamiento en el aula.

Los resultados esenciales son que se mejoró el aprendizaje de la lectura y el comportamiento. En cuanto a la hiperactividad los resultados fueron limitados.

La conclusión es que se validó la hipótesis de que el cerebro necesita omega-3 para desarrollarse y funcionar normalmente.

Source: http://ezinearticles.com/?Fish-Oil-and-Children--The-Durham-Trials&id=471285

https://www.youtube.com/watch?v=4bo6vsbFV2I

Omega-3 en el embarazo

Asimismo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el período prenatal aumenta el riesgo de carencia de ácidos grasos omega-3, ya que las reservas de los tejidos maternos suelen disminuir al utilizarse para el desarrollo del feto. A menudo se recomienda a las embarazadas que consuman suplementos de aceites marinos para cubrir sus necesidades de estos ácidos grasos. Asegura, que ha evaluado la administración de suplementos de aceites marinos durante el embarazo como posible método para prevenir la prematuridad (o aumentar la edad gestacional) y la eclampsia y para incrementar el peso al nacer.

Otras ventajas son un mayor desarrollo cerebral del feto y un menor riesgo de parálisis cerebral y de depresión puerperal en la madre. El origen de las teorías en las que se basan los estudios sobre desenlaces del embarazo radica en la observación de que, en comunidades con un gran consumo de pescado, el peso al nacer es elevado y la gestación, prolongada.

Párrafo. Haz clic aquí para agregar tu propio texto y editar. Es fácil. Haz clic en Editar Texto o doble clic aquí para agregar tu contenido y cambiar la fuente.

 

​

Me contactaré contigo lo antes posible. 

Valladolid 51

Col. Roma Del. Cuauhtémoc

06700 CDMX

  • White Facebook Icon
  • White Twitter Icon
  • White Pinterest Icon
  • White Instagram Icon

Cel: 55 5434 0419

© 2018 hecho por Roger DEMAY. Creado con Wix.com

bottom of page